El viaje al lado oscuro de Anakin Skywalker se completó en 2005 con Star Wars: Episode 3 – Revenge of the Sith. Pero eso no significa que a George Lucas y compañía se le hayan agotado las historias sobre una galaxia muy, muy lejana.
Así aparece Star Wars: The Clone Wars, el debut de la compaía Lucasfilm Animation. Esta película animada relata las aventuras de Anakin, Obi-Wan Kenobi y su elenco de personajes nuevos y conocidos. También funciona como una introducción a las series de televisió n en el canal Cartoon Network.
La historia toma lugar durante los tres años entre Attack of the Clones y Revenge of the Sith. Podría decirse que es el episodio 2.5. La guerra de los clones se desata conforme los guardianes Jedi de la República Galáctica se enfrentan a los ejércitos de androides de la Confederación de Sistemas Independientes (también conocidos como los Separatistas), liderada por un Jedi que se convirtió en Sith, Count Dooku.
Dooku ha raptado al hijo pequeño de Jabba el Hutt, Rotta (quien se parece a un renacuajo de ojos grandes), y ha inculpado a los Jedis por el crimen. Dooku espera lograr un tratado con los Separatistas y el clan Hutt, quienes controlan el tráfico en los Territorios Exteriores. La tarea de Anakin: Rescatar al pequeño Hutt y así, preservar la necesaria relación estratégica con el pegajoso gánster intergaláctico.
En esta oportunidad, el compañero de Anakin es un jóven aprendiz de Jedi llamado Ahsoka Tano —una testaruda joven que pone a prueba la paciencia de Skywalker. Entretanto, un escurridizo asesino Sith, Asajj Ventress, acecha cada movida de ellos conforme regresan al pequeño Hutt a su padre.
ELEMENTOS POSITIVOS:
Como en todos los filmes de Star Wars, hay muchos momentos de heroísmo y valentía cuando Anakin, Obi-Wan y Ahsoka arriesgan sus vidas el uno por el otro y por el bien de la República. Eso es evidente cuando Anakin y Ahsoka entran tras las líneas enemigas para inhabilitar un escudo magnético. Igualmente, Obi-Wan mantiene la esperanza de ganar una difícil batalla clave. Dos oficiales de la República, el Comandante Cody y el Capitán Rex también demuestran valor en la batalla.
La senadora Padmé Amidala (alma gemela de Anakin, eventual esposa y madre de Luke y Leia) se pone a sí misma en riesgo cuando trata de limpiar el nombre de los Jedis, visitando al tío de Jabba, Ziro el Hutt. Yoda y Mace Windu ofrecen consejo estratégico al guiar a estos personajes a través de varias marañas de intriga política y militar. Y, por supuesto, R2-D2 y (de menor manera) C-3PO mezclan el alivio cómico con el valor, en sus estereotípicos papeles secundarios.
Cuando Anakin se queja por tener a Ahsoka como su aprendiz, Obi-Wan le recuerda: "Enseñar es un privilegio", y parte de la responsabilidad de un Jedi. Anakin le toma cariño a Ahsoka y puede ver las fortalezas de ella, una de las cuales es actuar maternalmente hacia el joven Rotta, quien está enfermo casi hasta el punto de morir cuando lo rescatan. (Uno de los giros más inesperados de la película es cuando nos enteramos que Jabba es un padre devoto quien ama a su hijo y lo llama "pastelillo").
El tortuoso camino de Anakin hacia el lado oscuro de la Fuerza no aparece en esta historia. En cambio, vemos una historia chapada a la antigua del bien contra el mal, en donde la diferencia entre ambos es bastante clara.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Hablando de la Fuerza, Clone Wars assume que los espectadores conocen la energía pseudo-espiritual que los Jedi usan para el bien y los Sith (jedis oscuros) para el mal. No hay largas conversaciones expositivas sobre la naturaleza de la Fuerza como las que han aparecido en filmes anteriores. Vemos cómo la Fuerza equipa a Anakin, Obi-Wan y Ahshoka (así como también a sus oponentes del lado oscuro, Dooku y Asajj) con agilidad sobrehumana en combate, así como la habilidad de lanzar objetos telequinéticamete hacia otras personas.
Aunque Anakin no se siente entusiasmado al ser emparejado con Ahsoka, dice: "Es la voluntad de la Fuerza que estés a mi lado" y que "no hay accidentes". Estas convicciones Jedi sobre las causas y las razones son muy similares a la doctrina cristiana de la providencia, la cual enfatiza el propósito de todo, puesto que todos los eventos están bajo el control de Dios.
Un personaje usa una verborrea espiritual para hablar sobre la realidad de las consecuencias, diciendo: "Los viejos pecados generan grandes sombras". C-3PO dice: "Oh, gracias al creador".
CONTENIDO SEXUAL:
Tanto Jabba como Ziro emplean a bailarinas cuyos movimientos son un tanto sensuales. La mujer que baila para Jabba viste un traje que es mucho menos revelador que el que aparece en Return of the Jedi. En el caso de la bailarina de Ziro, vemos su silueta conforme ondula en el fondo negro detras de él. El traje de Ahsoka muestra su vientre, mientras que Asajj muestra un poco de escote.
CONTENIDO VIOLENTO:
Las escenas de combate permean The Clone Wars conforme los Jedi se enfrentan a los ejércitos de androides, mano a mano y en batallas espaciales. Los lásers y las espadas de luz juegan un papel predominante en las peleas, las cuales incluyen un considerable número de explosiones y víctimas en ambos lados. Los adroides son exterminados en un sinnúmero de maneras, incluyendo cuando sus cabezas metálicas son arrancadas.
Más intenso aún es el destino similar que les espera a los soldados de la República quienes visten armaduras de pies a cabeza. Varios reciben golpes en la cabeza y son tumbados tan rápido que pareciera que también son decapitados. Un rayo láser hace un agujero en el torso de un soldado. Los combatientes de ambos bandos mueren en el espacio, especialmente cuando una pequeña nave choca contra una bahía de aterrizaje de una nave de transporte.
La mayoría de la violencia está libre de sangre. Una excepción notable: Las cabezas de cuatro cazarrecompensas muertos se le presentan a Jabba en una bandeja de madera.
Una obligatoria y extendida batalla de sables de luz entre Obi-Wan y Asajj termina sin el exterminio de ninguno de los dos. Dooku tiene la habilidad de lanzar rayos desde sus dedos, y Asajj usa la fuerza para ahorcar a un hombre, al estilo de Darth Vader.
LENGUAJE VULGAR:
Una mención de "d…ios". Fuera de eso, la peor palabra es "basura".
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Ziro fuma de un aparato con manguera.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Anakin menosprecia a Ahsoka al principio, ya que él es arrogante y no está interesado en entrenar a nadie más. Deshecha las buenas ideas de Ahsoka sobre cómo enfrentar los problemas. Y su orgullo les continúa metiendo en problemas —una característica de su carácter que es consistente con las demás películas. La amargura de Anakin es evidente en su actitud hacia el hijo de Jabba, al cual le dice: "apestoso" (un apodo reforzado por el escandaloso eructo del pequeño Hutt).
Dooky manipula y miente constantemente. Al igual que el villano principal de la serie, el Canciller Supremo Palpatine, quien es un malvado Sith en secreto, planeando la caída de la República.
CONCLUSIÓN:
Nunca había ido a una película donde los soldados imperiales resguardaran las puertas de la entrada. Hasta que fui a ver Star Wars: The Clone Wars.
En la función de pre-estreno a la que asistí en un suburbio de Denver, las filas de devotos le daban vuelta a la cuadra. Y los soldados imperiales no eran los únicos asistentes. Una familia entera vestía las auténticas batas Jedi. Y una mujer de un club de fanáticos habló sobre la posesión más preciada de su grupo: una nave X-Wing de tres cuartos del tamaño original.
El hecho de que una entrega animada inspire tal identificación entre sus seguidores es un testamento a la perdurable mística cultural de la saga Star Wars de George Lucas. Y son fanáticos como esos quienes continuarán haciendo fila en las nuevas entregas —luego comprarán el DVD Blue-ray y verán las series de TV— para descubrir que Lucas podría tener algo interesante que aportar.
Como es de esperarse, poco ha cambiado, excepto el formato de animación por computadora. Desde la perspectiva de un fanático, Clone Wars no es ni impactante ni mala. Básicamente, recibimos más del mismo diálogo rígido y la predecible historia que Lucas presentó en las tres películas anteriores. (Él fue el productor ejecutivo de este proyecto, pero no escribió el guión.) El combate es intenso —muchos láseres y explosiones— pero en su mayoría, el viaje no es accidentado. Los baches son un rápido vistazo a las cabezas de cuatro cazarrecompensas desafortunados y un soldado que recibe un agujero en el pecho.
En otras palabras, es caricaturesco.
Lo cual es exactamente el punto. Al final del día, Star Wars: The Clone Wars no está ideada para ser una película independiente en sí misma. Piense en ella como una herramienta de mercadeo para la próxima serie de Cartoon Network, un prólogo de 88 minutos de lo que usted puede esperar que aparezca en la televisión.
Aún así, si 30 años de historia de Star Wars —unido a la imagen de esos llamativos Jedi y soldados imperiales en Denver— indican algo, es que probablemente sea poco sabio el subestimar el poder de la Fuerza. Y también sería poco sabio descartar el atractivo poder de la Fuerza, especialmente en los jóvenes fanáticos que podrían estar descubriendo el universo de George Lucas por primera vez. Aquellos con curiosidad sobre los héroes y villanos que él ha creado, definitivamente necesitarán algo de ayuda para navegar en la cosmovisión espiritual que la franquicia ostenta —aún si este filme asume que todo el mundo está totalmente familiarizado con ella.