Él es grande. Es fuerte. Tiene un temperamento explosivo. Y todo se lo debe a sustancias que mejoran su desempeño.
No, no estamos hablando del beisbolista Barry Bonds. Nos referimos a Hulk —el gigante verde de 3 metros de altura que grita: "¡Hulk destruye!", y cumple con su promesa. Hulk lanza vehículos industriales y destruye edificios reduciéndolos a polvo. No hace falta decir que eso es inconveniente para cualquier desafortunado que esté pasando por ahí.
Especialmente para Bruce Banner, el tranquilo alter ego de Hulk. Bruce se convierte en la incubadora humana de Hulk, cuando se ofrece como voluntario para ser expuesto a partículas de rayos gamma, para el bien de la ciencia. Ahora, el gigante dentro de él no lo dejará en paz. Cuando Bruce se estresa demasiado, es decir, cuando su pulso cardíaco se acelera a más de 200 pulsaciones por minuto, se transforma en Hulk. Eso ha hecho que sea imposible para Bruce involucrarse en relaciones significativas (y olvídese de tener la cristalería fina cerca), por miedo a herir a las personas. Así que él es un nómada perpetuo. De Brasil a Guatemala, de Virginia a Canadá.
El tipo de sangre de Bruce (¿glóbulos verdes?) objeto de interés para el Ejército de los Estados Unidos —la misma agencia que experimentó en Banner para obtener al malvado verde. "Algo salió muy mal", dice el General Thaddeus "Thunderbolt" Ross. "O salió muy bien".
Ross está tan interesado en el alter ego de Bruce, que continua obsesionándose en la tecnología de "súper soldado", sin importar el daño colateral que esto pueda causar. Él experimenta en un soldado llamado Emil Blonsky —quien está verde de la envidia por obtener las habilidades de Hulk— y luego lo utiliza para perseguir y atacar a Bruce.
Por su parte, Bruce no está interesado en donar su cuerpo al ejército estadounidense. Solo quiere que Hulk desaparezca para tener una vida normal. "No quiero controlarlo", dice. "Solo quiero deshacerme de él". Para lograrlo, se reúne con su antigua novia, Betty Ross. Juntos, buscan a un misterioso científico llamado "Sr. Blue" —un hombre que, Bruce cree, podrá curarlo.
ELEMENTOS POSITIVOS:
En la mayoría de tiras cómicas, las habilidades súper-humanas del protagonista son las que lo convierten en héroe. Spiderman lanza telarañas. Superman vuela. Etcétera. Pero Hulk es más bien una bestia que, en su primitiva furia y confusión, a veces daña a víctimas inocentes. En contraste, el bueno aquí es Bruce Banner, quien lucha cada día para controlar las fuerzas dentro de sí. Observa de cerca su pulso cardíaco y le advierte a los demás —aunque éstos lo estén golpeando— para que se quiten de su camino. Él sabe que todos estarán más seguros si logran que el tipo verde no se manifieste.
Pero cuando Blonsky se transforma en un gigantesco monstruo similar a Hulk —pero con esteroides— Bruce sabe que Hulk es el único que podría detenerlo. Aunque Bruce se sometió a una "cura" que podría haber desvanecido al gigante verde para siempre, se lanza de un helicóptero esperando poder convertirse en Hulk. (Sí funciona). De esta manera, es capaz de sacrificar sus propios deseos por el bien común.
De manera similar, Betty Ross también se sacrifica. Ella ama a Bruce y hace lo posible —hasta huir con él— para ayudarlo a encontrar una cura. Ella también ve la humanidad en Hulk. Cuando ambos se encuentran en una cueva durante una tormenta, ella se preocupa por el gigante, diciéndole que tenga cuidado de no golpearse la cabeza y confortándolo conforme la tormenta arrecia.
Hulk protege a Betty de explosiones y tiroteos, la salva de un monstruo terrible y enjuga una lágrima de su mejilla. [Advertencia: El siguiente es un adelanto del argumento de la película] Hulk accede a no matar a un enemigo porque Betty se lo pide —un acto de misericordia que sugiere, aún dentro de la furia de Hulk, que un destello de la humanidad de Bruce todavía está presente dentro del gigante verde.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
La meditación es un aspecto importante del régimen para el manejo de ira que está siguiendo Bruce, y a veces lo vemos sentado en el suelo en la posición de flor de loto. Sin embargo, el filme no se subscribe a ningún tipo específico de espiritualidad. Cuando Bruce soborna a un guarda de seguridad con una pizza, el guarda lo deja pasar y dice: "Dios le bendiga, Padre". En otra ocasión, un científico que es testigo de la transformación de Bruce la describe como "endiosada". [Advertencia: El siguiente es un adelanto del argumento de la película] Y Betty le dice al General Ross, quien es su padre, que nunca lo perdonará por lo que ha hecho.
CONTENIDO SEXUAL:
Bruce y Betty se atraen mutuamente, pero cuando se reencuentran, luego de estar separados por meses, mantienen una distancia entre ambos. Se hace referencia a su pasado romántico solo en ciertos diálogos ambiguos. Cuando Betty le ofrece a Bruce quedarse en su casa por una noche, él duerme en el sofá y ella en la cama. Sin embargo, esas loables restricciones se rompen cuando ambos huyen y terminan en una habitación de hotel. Los besos llevan a un encuentro apasionado (Bruce se recuesta sobre Betty; toca su pierna expuesta y un poco de su trasero cuando su vestido se levanta). Pero él se detiene antes de que Hulk aparezca. "No me puedo emocionar mucho", explica él, mientras que Betty se queja. En otra oportunidad, ambos se besan un par de veces. También vemos a Betty en la cama (sola), vistiendo una bata relativamente modesta; otras de sus vestimentas muestran algo de escote.
Bruce pasa la primera parte del filme en Brasil, donde las féminas aparecen en sujetadores y pantaloncillos reveladores. La audiencia ve, brevemente, unas fotos de mujeres, pegadas dentro de un casillero. Al tratar de evadir una captura, Bruce entra al cuarto de una mujer que está saliendo del baño después de ducharse. Ella sostiene una bata azul para taparse, y Bruce la besa en la mejilla, diciendo: "No digas nada". Un taxista le dice a Betty sugerentemente: "¿No te gustaría un buen paseo?"
También vemos a Bruce acostado, de medio lado y desnudo en una bañera, pero las partes íntimas no se ven. Una escena en un vestidor de hombres incluye torsos masculinos expuestos, y vemos repetidamente a Blonsky sin camisa.
CONTENIDO VIOLENTO:
El número de muertes en The Incredible Hulk es mayor al que estamos acostumbrados en las películas de superhéroes, puesto que soldados anónimos, civiles y científicos mueren durante el filme. Aquí hay un ejemplo de la carnicería:
La primera transformación de Hulk es una escena retrospectiva de cuando fue creado. Vemos un laboratorio destruido, lleno de cadáveres de científicos ensangrentados; luego, vemos a Betty, cuya cara está golpeada e inflamada, acostada en una cama de hospital.
La segunda transformación ocurre en una fábrica brasileña de botellas, en donde Bruce ha sido perseguido por tres tipos locales y por el equipo de Blonsky. La mayor parte del tiempo, Hulk aparece bajo sombras pero vemos a varias personas desaparecer en la oscuridad conforme él las atrapa (una de ellas deja atrás una zapatilla deportiva). Además, mucha maquinaria es destrozada. Hulk soporta un ataque de dardos tranquilizantes, balas y hasta un par de granadas, mientras lanza todo tipo de proyectiles industriales a sus atacantes.
Todo eso es un mero calentamiento para la tercera transformación, en donde el verde Goliat lucha contra un batallón completo del Ejército, armado con ametralladoras calibre .50, cohetes, Hummers, un helicóptero y dos cañones sónicos. Hulk destroza todo ese equipo (y quizás a algunos soldados también, aunque no vemos ningún cadáver) en un caótico remolino de metal destruido, impactos de bala y fieras explosiones. Cuando Blonsky amenaza a Hulk diciendo: "¿Eso es todo lo que tienes?", Hulk patea a su adversario lanzándolo contra un árbol —un golpe que deja la mayoría de los huesos de Blonsky como "gravilla aplastada", en palabras de un doctor. (Vemos al soldado recuperándose en el hospital, ensangrentado y con vendas).
La cuarta trasformación termina antes de empezar, cuando el cuerpo de Bruce se retuerce y se infla y se enverdece frente a nuestros ojos, hasta que Bruce recibe una inyección que revierte la transformación.
[Advertencia: El siguiente es un adelanto del argumento de la película] Un salto desde un helicóptero desata la cuarta transformación y su culminante batalla al estilo de King Kong vs. Godzilla, contra la abominación de Blonsky. Juntos, destruyen una buena parte de la ciudad de Nueva York (siempre es Nueva York, ¿verdad?) Los edificios son destruidos; los automóviles son lanzados, partidos en dos y usados como guantes de boxeo. Blonsky, en particular, disfruta lanzando a civiles por doquier (aunque raramente vemos dónde impactan). También toma un automóvil y lo usa para aplastar a dos soldados (vemos la perspectiva de una cámara en sus cascos la cual pierde la señal cuando mueren). La audiencia ve cientos de balas, torrentes de explosiones, monstruos voladores y un helicóptero fuera de control sobre los tejados. Blonsky introduce un afilado hueso en el pecho de Hulk, y Hulk trata de estrangular a Blonsky con una pesada cadena.
Una cosa más: Las fuerzas especiales le disparan al perro de Bruce con un tranquilizante. Varios tipos son inyectados con agujas grandes, incluyendo una inyección particularmente gráfica en la espina dorsal de Blonsky.
LENGUAJE VULGAR:
Bruce usa la palabra "m…a" cuando se lanza del helicóptero (aunque no la escuchamos completamente). Los personajes utilizan erróneamente el nombre de Dios al menos nueve veces (dos de ellas junto a la palabra "d…ios") y dicen unas 10 vulgaridades más ("d…ios", "c…o", "p…a" e "inf…o").
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
El general Ross fuma habanos frecuentemente. También bebe mucho en un bar, engullendo tragos y ordenando al cantinero que "recargue". Cuando Betty le pregunta a Bruce qué pasa por su mente cuando está convertido en Hulk, él lo compara con un experimento alucinógeno que los dos hicieron en la universidad. Luego dice que es como tener "un litro de ácido" en el cerebro.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Al general Ross le importa más la captura de Hulk que la seguridad y bienestar de sus soldados y de los civiles que se encuentran en la línea de batalla (especialmente Betty Ross). Bruce traga una unidad de memoria USB lleno de datos. Luego le escuchamos vomitarlo.
CONCLUSIÓN:
Spider-Man enseña: "con gran poder viene una gran responsabilidad". Pero la historia de Bruce Banner ilustra el lado oscuro de esa ecuación: Con gran poder viene gran peligro.
Hulk puede ser un símbolo de ese peligro, algo semejante a una ojiva nuclear atada a un misil. Aunque algunos puedan decir que tales disuasiones son necesarias, de cualquier manera son aterradoras —armas que pocos de nosotros llamaríamos "buenas", además de su poder de combatir el mal. En una temporada lleno de cuentos de superhéroes, donde los poderes fantásticos se ostentan como si fueran ropa de moda, es refrescante ver un filme que lidia con el concepto de un poder indeseado que es casi incontrolable. La cantidad de destrucción que rodea a Hulk nos recuerda que la paz, cuando es posible, es lo mejor.
Pero como muchos filmes, The Incredible Hulk es una paradoja: Aunque predique de pacifismo y prudencia, se gloría en la violencia. Los genios de la animación por computadora de Hulk trataron de mostrar su humanidad. Pero sabían que el verdadero dividendo vendría cuando la verde bestia se desatara —los músculos de su cuello aumentando, los ojos llenos de ira, su boca emitiendo un gruñido. Este es el Hulk que los fanáticos de la tira cómica han venido a ver, presentado con intenso realismo en la pantalla grande. Hulk destruye. Hulk destruye.
Y lo hace. Automóviles. Edificios. Y, en al menos una ocasión, personas. Su última batalla aumenta todavía más el número de muertos. Por tanto, este es el heroísmo empatado con lo brutal. Al igual que Bruce Banner, The Incredible Hulk viene con una peligrosa y violenta doble personalidad.