Los amantes de la fantasía aman las alegorías. Y nadie mejor que C.S. Lewis para crear fantasía alegórica.
Así que, con gran expectativa, llega a los cines la segunda película de la franquicia The Chronicles of Narnia (basada en el cuarto libro de la serie de siete de Lewis). Lucy, Edmund, Susan y Peter son un año mayor de lo que eran en la película The Lion, the Witch and the Wardrobe, y anhelan volver al mundo que una vez los convirtió en reyes y reinas.
Su deseo se cumple mientras esperan en la estación del tren para volver a un nuevo año escolar. Son halados hacia Narnia debido al llamado mágico de Susan, soplado por el Príncipe Caspian. Lo que no sabes es que Cair Paravel yace en ruinas y han pasado 1.300 años desde su última visita.
Ya no se trata tanto de Narnia, la mayoría de la historia gira en torno al príncipe. Caspian es un Telmarine, una raza humana que ha conquistado a Narnia y llevado a sus diversos habitantes a la extinción. (O eso es lo que se piensa.) Caspian y otros chicos de su generación han crecido creyendo que las viejas historias sobre Narnia, su magia, la bruja blanca e incluso el mismo Aslan, son cuentos de hadas.
Pero pronto, el príncipe se enfrenta cara a cara con la verdad. El malvado tío Miraz (quien asesinó al padre de Caspian) solamente se soporta a Caspian ya que no tiene un hijo propio a quien heredarle su trono. Pero un babé varón cambia el panorama y Caspian huye por su vida —hacia las profundidades del bosque que protege las riquezas de los antiguos narnianos.
Luego, aparecen los animales que hablan, el cuerno mágico y los chicos Pevensie. ¿El resultado? Guerra. Caspian y Peter lideran sus tropas hacia una batalla en contra de Miraz. ¿En nombre de qué? El corazón de Narnia y la decadente fe de los narnianos en Aslan.
ELEMENTOS POSITIVOS:
Héroes a la antigua. Eso es lo que distingue a Prince Caspian. Caballerosidad. Lealtad. Honor. Deber. Moralidad. Fe. A pesar del consejo del adversario de Edmund, Peter se niega a matar a Miraz en un duelo a muerte. A Caspian le cuesta un poco más contenerse, pero también hace lo correcto. Los chicos demuestran su lealtad hacia Narnia, una y otra vez mientras hacen a un lado sus propios deseos y necesidades para lograr el objetivo. Han sido traídos a Narnia por un propósito, y están determinados a descubrirlo y a cumplirlo.
Susan y Peter salvan a Trumpkin de ser ejecutado. Más adelante, él devuelve el favor, al salvar a Susan y a Lucy en varias ocasiones. Un minotauro sacrifica su vida para salvar a sus camaradas. El doctor Cornelius, quien le ha venido enseñando a Caspian sobre Aslan, dice que ha tenido que arriesgar su vida durante todos estos años, para que el príncipe pueda convertirse en un mejor rey que aquellos que han estado antes que él. Trufflehunter desafía las expectativas cuando cura a Caspian, luego de encontrarlo herido en el bosque.
Los Pevensie y Caspian harían cualquier cosa, incluso arriesgar sus vidas para restaurar la gloria que una vez tuvo Narnia. ¿Por qué? Porque esa gloria incluye tener fe en Aslan.
CONTENIDO ESPIRITUAL:
Se preguntará ¿por qué un león que habla es tan importante en una historia que trata sobre muchos animales parlantes, sin mencionar a los centauros, minotauros, dioses del río y espíritus de los árboles? Quizá pensará ¿por qué hablamos de fe en términos tan positivos en medio de una historia de criaturas míticas? Porque C.S.Lewis hace un trabajo extraordinario para mostrarnos a Aslan como un retrato de Jesucristo.
Se nos enseña que seguir a Aslan es lo más importante que uno puede hacer –especialmente porque los demás ni siquiera pueden verlo. Los viejos narnianos dicen que Aslan los ha abandonado. Pero él no lo ha hecho.
Cuando Lucy divisa a Aslan a través de los árboles, y luego lo pierde de vista en el momento en que se vuelve para decirle a los otros, ella se ve enfrentada a tomar una decisión: seguir al león o seguir a la multitud. Ella elige seguir a la multitud, y todos ellos pagan rápidamente por su ceguera. (Lucy se disculpa cuando se ve confrontada a su debilidad.)
De forma similar, Peter rechaza la súplica de Lucy de esperar por la guía de Aslan ("Peter, ¿ya olvidaste quien venció a la bruja blanca?") cuando están a punto de ir a una batalla. Y de nuevo lo pagan, y esta vez muy caro.
[Advertencia: Lo siguiente es un adelanto del argumento de la película] No es sino hasta que Lucy y Susan buscan la ayuda de Aslan que tienen éxito en su aventura. Aslan responde despertando a los árboles y al dios del río, enviándolos para ayudar a Narnia.
Salmos 127:1 dice: "Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes". Obviamente, Lewis estaba tratando de darle vida a este verso en su libro. Y aunque la película no profundiza tanto como lo hace el libro, el mensaje no se pierde.
Los elementos espirituales oscuros aparecen cuando otra bruja convoca a la Bruja Blanca, tal como lo menciona Lewis. La convocación incluye una ceremonia de rituales ocultos. Por ejemplo, le cortan la mano a Caspian con un cuchillo para complacer a la bruja que requiere sangre humana, ya que según ella, eso la liberará de su prisión metafísica.
Los Pevensie van al rescate y ahora pueden reconocer la magia maléfica cuando la ven. Ellos luchan contra la bruja y su lobo, destruyéndolos antes de que Edmund bloquee la entrada de la bruja hacia Narnia, definitivamente.
Por su parte, Lucy cura las heridas de guerra de las personas con una poción mágica que le dieron en su viaje anterior a Narnia. Para rematar la historia, Aslan cura la cola de un ratón —al estilo Jesús, cuando le restauró la mano marchita al hombre en el templo (Mateo 12). Luego, Aslan forma una puerta mágica de regreso a nuestro mundo, por la cual caminan tanto los Telmarines como los Pevensie.
CONTENIDO SEXUAL:
Una sutil y casi imperceptible atracción se desarrolla entre Susan y Caspian. Luego, como para decorar la escena con el brillo de Hollywood, ella corre hacia él para abrazarlo y besarlo, momentos antes de retornar a nuestro mundo.
CONTENIDO VIOLENTO:
Si el príncipe Caspian fuera el rey David, Dios no lo dejaría construir el templo porque, como aparece en 1 Crónicas 22:8, "Ante mis propios ojos has derramado mucha sangre y has hecho muchas guerras en la tierra". Por esa razón, los niños Prevensie, aunque sean tan jóvenes, no califican tampoco. Lucy no contribuye al abultado número de muertes, pero Peter, Edmund y Susan aparecen al frente de la batalla, eliminando enemigos con flechas, espadas, puños y pies.
La sangre aparece en el labio de un general, luego de que Miraz lo golpea en la cara. Y la mano de Caspian salpica cuando la bruja la corta. Cuando las espadas atraviesan los cuerpos, no salen pintadas de rojo. Pero el punto aquí es que las espadas atraviesan cuerpos. Repetidamente. De igual manera lo hacen las flechas y los cuchillos.
Las luchas evocan imágenes de exterminio étnico, cuando los Telmarines pretenden erradicar a los de Narnia de sus propias tierras. Miraz murmulla: "Han estado procreándose como cucarachas debajo de una piedra". A un soldado le cortan la cabeza. Es rápido y no muy gráfico, pero vemos la cabeza cubierta por un casco mientras rueda. Un minotauro es empujado por el balcón de un castillo, cayendo sobre un bastión y luego al suelo. Presumiblemente, muere. La cámara no parpadea ni se mueve. Igualmente intensa es la escena en la cual otro minotauro sostiene una puerta para que sus camaradas escapen. Los Telmarines llenan el cuerpo del minotauro con flechas y él colapsa, mientras la puerta cae sobre él. El resto de Narnianos quedan atrapados, a la espera de su perdición.
Enormes catapultas atacan la fortaleza de los Narnianos, rompiendo paredes, derribando puertas, etc. Un plan de los Narnianos para colapsar la tierra debajo de los pies de sus enemigos tiene éxito, y vemos a docenas de caballos y jinetes mientras caen a un pozo. Los árboles cobran vida y eliminan a hombres armados y animales, con sus raíces y extremidades. El dios del río —representado como agua que cobra forma de hombre— arranca un puente de sus bases y destruye a quienes están sobre él.
El combate mano a mano también recibe atención prioritaria. Peter y Caspian se enfrentan con espadas antes de descubrir que están en el mismo bando. Caspian pone una espada en la garganta de su tío, forzándolo a salir de la cama. Y Peter se enfrenta contra Miraz en una interminable lucha armada por la superioridad. Luego, cuando Peter se rehúsa a matar a su oponente derrotado, uno de los generales de Miraz lo hace. (Vemos su cuerpo arrugándose, y atravesado con una flecha).
El enano Trumpkin es amarrado y amordazado en un bote, y luego es lanzado fuera de borda para que se ahogue. Cuando el hombro de Peter es dislocado, Edmund lo coloca en su lugar. Por un momento, Susan pende (aterradoramente) desde un risco. En Inglaterra, Peter se involucra en una pelea frívola con otro chico. Se empujan, patean y golpean.
LENGUAJE VULGAR:
Lucy exclama: "oh dios mío", en una oportunidad.
CONTENIDO CON ALCOHOL O DROGAS:
Ninguno.
OTROS ELEMENTOS NEGATIVOS:
Susan miente sobre su nombre para desviar la atención de un chico en la escuela.
CONCLUSIÓN:
Los chicos entre las edades de 8 y 12 años se aficionan a los libros de Narnia. Luego se gradúan y pasan a, digamos… El Señor de los Anillos. Entonces, parecería que The Chronicles of Narnia: Prince Caspian atraería a niños y preadolescentes. Pero no es así. Esta no es una película para niños. Ni siquiera es una película "familiar".
Es una película de guerra.
De principio a fin, las escenas de batalla dominan el escenario. Caspian usa su espada para llegar al castillo de Miraz. Lucha con Peter cuando se encuentran por primera vez. Él y Peter atacan al castillo por sorpresa. Peter lucha mano a mano contra Miraz. Y luego, los Telmarines se asemejan a los hordas mongoles cuando se enfrentan contra los de Narnia, en un conflicto similar al de Return of the King. Aún las criaturas tiernas son mortales aquí. El ratón Reepcheep muerde directo a la yugular, eliminando a numerosos rivales con su pequeña, pero efectiva, espada.
Por supuesto, para los estándares de las películas de batalla, Prince Caspian es retraída. La sangre aparece poco. Los cuerpos caen, rebotan y se arrugan, en lugar de explotar en mil pedazos. No vemos la espada de Reepcheep hiriendo. Pero para los estándares de las películas familiares, hay más precauciones de las que uno se imaginaría. Hay una decapitación. Numerosas puñaladas. Y aunque el número de cadáveres no excede al de la película 300, apunta hacia esa dirección.
El director Andrew Adamson parece estar consciente de haberse pasado de la raya. "Este filme es quizá un poco más oscuro que el anterior, en parte porque los chicos están más grandes, lo cual hace que la historia madure", dice él. "En el último filme, creo que hubo elementos bastante oscuros. La muerte de Aslan, realmente es uno de los momentos más oscuros del filme. Creo que esta película tiene el potencial de ser aún más siniestra. Miraz es alguien que podríamos ver en la vida real, lo cual hace que la historia sea más oscura". William Moseley, quien interpreta a Peter, añade: "La Bruja Blanca fue aterradora, pero no has visto nada si no has visto a Miraz"